DECLARACIÓN CENTRO DE INVESTIGACIÓN PARA LA EDUCACIÓN INCLUSIVA

DECLARACIÓN CENTRO DE INVESTIGACIÓN PARA LA EDUCACIÓN INCLUSIVA

DECLARACIÓN CENTRO DE INVESTIGACIÓN PARA LA EDUCACIÓN INCLUSIVA


UN NUEVO PACTO SOCIAL

La protesta social y las manifestaciones pacíficas representan las voces del pueblo, de quienes
viven en Chile reclamando una vida digna, justa y equitativa. La equidad, la justicia y la
inclusión social son valores universales y derechos de la ciudadanía, son deberes mutuos entre
Estado y ciudadanos, y principios de articulación de los sistemas de gobierno y de las políticas
públicas. Poniendo el foco en los valores de equidad, justicia e inclusión social podemos
entender por qué “no se trata de 30 pesos sino de 30 años”.


Más de treinta años de injusticias e inequidad en las múltiples esferas de la vida: en la
distribución de ingresos, en las pensiones, la salud, el transporte, la vivienda, los servicios
básicos y, especialmente, en la educación. La inclusión en la educación y en la sociedad es un
valor público esencial, en el mismo sentido en que la educación -y concretamente la educación
pública- es un derecho ciudadano. Educarse, aprender, participar ciudadanamente y graduarse
de la escuela regular son aspiraciones mínimas legítimas y un cimiento esencial de la concordia
y cohesión social. Sin embargo, a muchos estudiantes de grupos minoritarios se les sustraen
estos derechos, haciéndolos responsables de un problema que es social, económico y político:
un problema país.


Como investigadores somos conscientes -y contamos con evidencia- de que la discriminación,
la segregación y las distintas formas normalizadas de exclusión generan y perpetúan un ciclo
de frustración y violencia en el que todos perdemos. También sabemos que es posible transitar
desde formas de enseñanza altamente punitivas, disciplinarias y excluyentes a nuevas
relaciones basadas en una ética del cuidado, donde las comunidades puedan diseñar su propio
futuro. El camino hacia una educación inclusiva implica visibilizar las distintas formas de
discriminación, segregación y exclusión para poder construir de manera ciudadana las
condiciones y las vivencias de una convivencia democrática en el presente y en el futuro.


Como Centro de Investigación para la Educación Inclusiva reafirmamos el derecho de la
ciudadanía a expresarse, manifestarse y protestar pacíficamente por sus derechos y por sus
demandas sociales; y rechazamos toda trasgresión, conculcación y criminalización de dicho
derecho. Por ello, instamos a nuestras autoridades a deponer las formas autoritarias, punitivas
y violentas de gestión del conflicto social y anular tanto el estado de emergencia y excepción
como los toques de queda impuestos a la ciudadanía. Necesitamos que tanto el gobierno como
la clase política se abran al diálogo entre ellos y con los ciudadanos. Necesitamos un nuevo
pacto social que -reconociendo la dignidad humana y al otro como igual- se sostenga a través
de la priorización de la equidad, la inclusión social y el bien común como valores públicos y
principios rectores de todas las políticas sociales y económicas, a cuyo servicio ponemos la
voluntad y trabajo de nuestro Centro.



Viña del Mar, Chile, 22 de octubre de 2019.

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